Crónicas de un hombre olvidado.

Los días pasan y me muero en tu propia ausencia
pensando si algún día sabrás de mi triste final, de cómo
sentado en la esquina del recuerdo te espere día tras día
maldiciendo el susurro de tus ojos, ya que la lejanía de estos,
Me llevaron al camino del silencio, fingiendo una vida
que ya no es vida, maldiciendo al tiempo y al momento,
que forjo entre tu y yo caminos diferentes.
Me refugie en el orgullo social del machismo
que por cierto se quebró como cristal dilatado por el tiempo.
perdí la fe en "ti en "mí" y en nuestro amor, no hice el destino que alguna vez quise
Ese bolero nunca sonara, y la canción de tu adiós, me la bebí sorbo a sorbo.
Pero el tiempo pasó, nunca volviste y te olvide,
unas tristes canas reflejan una vida cansada de
vivir en esta sala de espera, tratando de entender
un vació que nunca llene y que acabo lentamente con mi vida. Pensé muchas veces en morir, pero la razón me contuvo, ya que no
puedes matar algo que ya esta muerto,
me despido sabiendo que nunca leerás estas
crónicas de un hombre olvidado,
Espero, de todo corazon que seas feliz
y que ya no te acuerdes de mi.
Me levanto lentamente de la esquina del
recuerdo y me marcho del silencio en el que por
mucho tiempo viví, ya que estoy cansado de ver
como mi amor viaje día a día. en gotas de agua salada.
Adiós…
Jonathan Barros.
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